Salamanca pone rostro a la Asamblea en Castilla con 35 vidas que quieren escuchar y discernir
La diócesis salmantina estará representada por un grupo plural de laicos, sacerdotes y personas consagradas que participará en el trabajo y las votaciones. Antes de sentarse a dialogar, a votar o a discernir, hay algo que ya une a estas 35 personas: cada una llega con una historia, una experiencia de fe y una vida concreta que quiere ser escuchada. Desde Salamanca, pondrán rostro a la Iglesia que camina hacia la Asamblea en Castilla.
Durante tres días participarán activamente en espacios de trabajo, en la llamada “conversación en el Espíritu” y en votaciones donde se recogerán las propuestas que marcarán el camino común de las diócesis.
La delegación charra está formada mayoritariamente por laicos comprometidos en parroquias, movimientos y delegaciones, junto a sacerdotes y personas consagradas. Un grupo intergeneracional que abarca desde los 19 hasta los 79 años, con presencia de jóvenes, adultos y personas con una larga trayectoria eclesial.

